TRABAJO & SALUD: festividades de San Cayetano y San Roque, sobre las celebraciones nos habló el párroco Padre José María Aguilar

Dos solemnidades serán protagonistas en estos días, San Cayetano el 7 de agosto y San Roque el 16 de agosto. Desde LT39 NOTICIAS, dialogamos con el Padre José María Aguilar, párroco de San Roque de Montpellier, parroquia que cuenta en su éjido a Capilla San José, donde se venera a San Cayetano. Programa celebraciones virtuales.

Agosto cuenta con dos festividades católicas de gran significancia, como lo son San Cayetano, el día 7 de agosto, patrono del TRABAJO y San Roque de Montpellier, el día 16 de agosto, patrono de la SALUD.

Trabajo y salud, dos pilares que definen y dignifican al ser humano, sobre todo en este tiempo pandémico, escenario desconocido por todos y donde claramente la fe, desborda su empatía como refugio y sostén del común denominador de las personas.

Desde LT39 NOTICIAS, nos acercamos a parroquia San Roque de Montpellier, para hablar con su párroco, Padre José María Aguilar; ya que ambas fechas atraviesan y enmarcan su órbita eclesial.

Siendo Capilla San José, el lugar donde se encuentra entronizada la imágen de San Cayetano, masivamente visitada año tras año.

El párroco destacó que desde el 4 de agosto y hasta el 16 de agosto inclusive, Basílica Nuestra Señora de Aránzazu, será el epicento desde donde la comunidad de San Roque, acompañará la Santa Misa de las 20:00, transmitida por:

-Las fanpage Basílica parroquia Nuestra Señora de Aránzazu y Parroquia San Roque de Montpellier.

-LT39 AM 980 RADIO VICTORIA y FM 90.3

-Días domingos por Canal 2 VICTORIA TV

Festividad de San Cayetano, viernes 7 de agosto

-martes 4 de agosto: primer día triduo; misa transmitida desde Basílica NUestra Señora de Aránzazu a las 20:00

-miércoles 5 de agosto: segundo día tríduo; misa transmitida desde Basílica Nuestra Señora de Aránzazu a las 20:00

-Jueves 6 de agosto: tercer día tríduo; misa transmitica desde Basílica Nuestra Señora de Aránzazu a las 20:00

-Viernes 7 de agosto: Día de San Cayetano, Capilla San José, sita en la intersección de las calles Vélez Sarsfield y Sargento Cabral; estará abierta a la feligresía desde las 08:00 hasta las 18:00, protocolo mediante, se podrá ingresar, visitar la imágen, venerarlo; confesarse y bendecir objetos; donde estarán el Padre José María Aguilar y el Diácono Permanente Carlos Paniagua.

Amén de quien desee dejar colaboraciones de todo tipo, que luego serán relevadas a Cáritas Victoria.

Festividad de San Roque de Montpellier, domingo 16 de agosto

La novena comenzará el viernes 7 de agosto y se extenderá hasta el sábado 15 de agosto; donde a diario, desde Basílica Nuestra Señora de Aránzazu, se celebrarán misas, entregando cada día, una intención por distintas instituciones de la ciudad.

El día domingo 16 de agosto, festividad central; la imágen del santo patrono recorrerá las calles del éjido de su competencia.

Sobre los santos & biografías

¿Quién fue San Cayetano?

Nació en 1480 en Vicenza, cerca de Venecia, Italia.

Su padre, militar, murió defendiendo la ciudad contra un ejército enemigo. El niño quedó huérfano, al cuidado de su santa madre que se esmeró intensamente por formarlo muy buen.

Estudió en la Universidad de Padua donde obtuvo dos doctorados y allí sobresalía por su presencia venerable y por su bondad exquisita que le ganaba muchas amistades.

Se fue después a Roma, y en esa ciudad capital llegó a ser secretario privado del Papa Julio II, y notario de la Santa Sede.

A los 33 años fue ordenado sacerdote. El respeto que tenía por la Santa Misa era tan grande, que entre su ordenación sacerdotal y su primera misa pasaron tres meses, tiempo que dedicó a prepararse lo mejor posible a la santa celebración.

En Roma se inscribió en una asociación llamada "Del Amor Divino", cuyos socios se esmeraban por llevar una vida lo más fervorosa posible y por dedicarse a ayudar a los pobres y a los enfermos.

Viendo que el estado de relaajación de los católicos era sumamente grande y escandaloso, se propuso fundar una comunidad de sacerdotes que se dedicaran a llevar una vida lo más santa posible y a enfervorizar a los fieles. Y fundó los Padres Teatinos (nombre que les viene a Teati, la ciudad de la cual era obispo el superior de la comunidad, Msr. Caraffa, que después llegó a ser el Papa Pablo IV)

San Cayetano le escribía a un amigo: "Me siento sano del cuerpo pero enfermo del alma, al ver cómo Cristo espera la conversión de todos, y son tan poquitos los que se mueven a convertirse". Y este era el más grande anhelo de su vida: que las gentes empezaran a llevar una vida más de acuerdo con el santo Evangelio.

Y donde quiera que estuvo trabajó por conseguirlo.

En ese tiempo estalló la revolución de Lutero que fundó a los evangélicos y se declaró en guerra contra la Iglesia de Roma. Muchos querían seguir su ejemplo, atacando y criticando a los jefes de la santa Iglesia Católica, pero San Cayetano les decía: "Lo primero que hay que hacer para reformar a la Iglesia es reformarse uno a sí mismo".

San Cayetano era de familia muy rica y se desprendió de todos sus bienes y los repartió entre los pobres. En una carta escribió la razón que tuvo para ello: "Veo a mi Cristo pobre, ¿y yo me atreveré a seguir viviendo como rico?" Veo a mi Cristo humillado y despreciado, ¿y seguiré deseando que me rindan honores? Oh, que ganas siento de llorar al ver que las gentes no sienten deseos de imitar al Redentor Crucificado".

En Nápoles un señor rico quiere regalarle unas fincas para que viva de la renta, junto con sus compañeros, diciéndole que allí la gente no es tan generosa como en otras ciudades. El santo rechaza la oferta y le dice: "Dios es el mismo aquí y en todas partes, y El nunca nos ha desamparado, si siquiera por un minuto".

Fundó asociaciones llamadas "Montes de piedad" (Montepíos) que se dedicaban a prestar dinero a gentes muy pobres con bajísimos intereses.

Sentía un inmenso amor por Nuestro Señor, y lo adoraba especialmente en la Sagrada Hostia en la Eucaristía y recordando la santa infancia de Jesús. Su imagen preferida era la del Divino Niño Jesús.

La gente lo llamaba: "El padrecito que es muy sabio, pero a la vez muy santo".

Los ratos libres los dedicaba, donde quiera que estuviera, a atender a los enfermos en los hospitales, especialmente a los más abandonados y repugnantes.

Un día en su casa de religioso no había nada para comer porque todos habían repartido sus bienes entre los pobres. San Cayetano se fue al altar y dando unos golpecitos en la puerta del Sagrario donde estaban las Santas Hostias, le dijo con toda confianza: "Jesús amado, te recuerdo que no tenemos hoy nada para comer". Al poco rato llegaron unas mulas trayendo muy buena cantidad de provisiones, y los arrieros no quisieron decir de dónde las enviaban.

En su última enfermedad el médico aconsejó que lo acostaran sobre un colchón de lana y el santo exclamó: "Mi Salvador murió sobre una tosca cruz. Por favor permítame a mí que soy un pobre pecador, morir sobre unas tablas". Y así murió el 7 de agosto del año 1547, en Nápoles, a la edad de 67 años, desgastado de tanto trabajar por conseguir la santificación de las almas.

En seguida empezaron a conseguirse milagros por su intercesión y el Sumo Pontífice lo declaró santo en 1671.

¿Quién fue San Roque de Montpellier?

San Roque es el santo patrono de los enfermos y de las mascotas, y su festividad se conmemora cada 16 de agosto. De acuerdo a la tradición religiosa, el compromiso con los más humildes fue su rasgo distintivo, en especial con quienes habían contraído la peste en el siglo XVI.

Cuentan que en el año 1500 se enfermó en Montpellier (Francia) y logró una milagrosa sanación en una época en la que no existían remedios ni medicinas adecuadas para ello.

En la estampita que lo representa, se lo ve con lesiones en su pierna derecha y acompañado de un perro, que lleva un bollo de pan en su hocico y se lo ofrece al santo.

Según la tradición, ese perro le robaba pan a su dueño y se lo llevaba a San Roque para que comiera en los años en los que estaba excluido por la peste. Por eso es que se lo considera patrono de los enfermos y de las mascotas.

Hay versiones que destacan que todos los días el perro lamía las úlceras del cuerpo de San Roque, quien había contraído la peste tras oficiar como voluntario para la atención de otros enfermos en el hospital Aquadependente.

Existe un dicho popular que perdura y que vincula al santo con el mejor amigo del ser humano. “¡San Roque, San Roque! ¡Que este perro no me mire ni me toque!”, reza el refrán, que se hizo masivo durante una epidemia de rabia, y se la pronunciaba para invocar la protección del santo.