La paja en el ojo ajeno

carne picada

Hay un proverbio bíblico que usamos en español que enuncia: “Vemos la paja en el ojo ajeno, y no vemos la viga en el nuestro”. Por aquí tristemente pasó el debate en la última sesión ordinaria del Concejo Deliberante de Victoria, y de rebote, siempre queda muy bien echarle la culpa a los medios.

Así los concejales del bloque de Cambiemos, a pesar de haber presentado un pedido de informes referente a los supuestos sobreprecios, -pedido que también hizo el bloque de Frente de Todos-, se contradijeron minutos después, cuando se debatía el proyecto de ordenanza recovando el decreto  que dispuso la sustitución parcial y temporal del Juzgado de Faltas, al derivar la discusión a  una intencional puja impulsada por el concejal de Cambiemos, Franco Brasessco preocupado por  definir “quienes son más corruptos”, como si esto licuara un escándalo, que no comenzó en la política, como se planteó, sino en este medio, cuando dimos a conocer los precios que se estaban pagando por la carne y el pollo en las licitaciones municipales, y que oportunamente tomaron los concejales oficialistas y opositores, ya que ambas bancadas estuvieron aparentemente interesados en conocer detalles de las maniobras.  Y decimos “aparentemente”, porque la propia concejal de Cambiemos, Gabriela Albornoz, en su alocución criticó a los medios por “generar en el pueblo la duda” (textual). Tal vez preferiría que no dijéramos nada. Que “el pueblo” que tanto le preocupa, siga pagando con sus impuestos la carne picada un 30 por ciento más cara…, pero que no se entere. Que a todos nos dé lo mismo pagar cualquier cosa, que si se compra de más no se controle si llega en verdad a los chicos de los comedores. Si, sembramos la duda. Pero como concejal del oficialismo pueden ir a cualquier comedor, hablar con las cocineras para conocer cuántos pollos cocinan en un mes, sacar las cuentas, y comparar con los que se compraron. …Y despejarnos las dudas. Si realmente quiere saber, y no encubrir, no necesita esperar que el Ejecutivo le responda. Pueden visitar a  la proveedora (antes que la vea la Justicia), para conocer cómo es el circuito de entrega de mercadería, o cómo se hace para que no se eche a perder las importantes compras de verduras de las licitaciones…

Seríamos tibios si no dudáramos  cuando se baja el precio en la última licitación, en momentos en que el tema ya estaba en los medios, y no se bajó un mes antes, pagando más caro todavía, cuando  nadie se interesaba en el tema. No somos los medios los que tenemos que dar certezas en esta oportunidad.

Este concejo recién empieza. Si no hay altruismo por lo menos diferencien que ganarse  el sueldo, no es lo mismo que pagar favores.