Se cumplen 27 años del atentado a la Embajada de Israel y la causa judicial no tiene avances desde 2015

El expediente está a cargo, desde el comienzo, de la Corte Suprema de Justicia de la Nación por tener la competencia originaria en temas diplomáticos y la última novedad de trascendencia que tuvo fue en 2015 cuando ordenó la detención internacional de un acusado.

Se trata de Hussein Mohamad Ibrahim Suleiman, miembro de la organización terrorista responsable del atentado. Este lunes a las 14.50, la hora exacta en que la que ocurrió el atentado, se iniciará un acto en memoria del ataque en la sede de la plaza seca donde estaba la Embajada.

Sonará una sirena, se colocarán ofrendas florales y el embajador Ilan Sztulman dirigirá unas palabras. También hablará el Ministro de Justicia, Germán Garavano, y Alberto Romano en representación de los familiares de las víctimas y sobrevivientes.

El atentado ocurrió el 17 de marzo de 1992 en la sede de la embajada de Israel en Argentina y dejó 22 muertos y más de 350 heridos.

En diciembre de 1999, la Corte Suprema dio por probado que el atentado se produjo por la explosión de una camioneta Ford F 100 que contenía pentrita y trinitrotolueno, dos tipos de explosivos químicos, y que se subió a la vereda de la calle Arroyo 916, donde estaba la embajada. Varias partes del motor fueron encontradas y sometidas a peritajes que permitieron saber el número del motor e individualizar el vehículo.

El máximo tribunal también concluyó que el responsable del atentado fue el grupo terrorista “Jihad Islámica” que es el brazo armado del Hezbollah, un partido político fundado en el Líbano.

La propia Jihad se atribuyó el atentado y la embajada argentina en el Líbano aportó información y declaraciones sobre su participación en el atentado. La Corte ordenó la captura internacional de Imad Mughniyah, responsable al momento del atentado de la Jihad Islámica y encargado de la seguridad central y exterior del Hezbollah. Pero luego la orden de detención se levantó cuando se comprobó que había fallecido en un atentado en Siria.

Luego surgió el nombre de Samuel Salman El Reda Reda y de su hermano José Salman El Reda Reda. Este último registraba un antecedente en la justicia de Rosario porque en 1992 había sido procesado y detenido por tener dólares falsos en su poder que estarían vinculados a la financiación del terrorismo. La Corte también ordenó la detención de José Salman El Reda Reda. Pero ese pedido también se retiró.

En 2001, con información de inteligencia de otros países apareció en la causa el nombre de Hussein Mohamad Ibrahim Suleiman, miembro de Hezbollah y que a comienzos de 1992 recibió en Brasil explosivos que ingresó a la Argentina escondidos en cajas de alimentos cuando viajaba en un micro y que fueron los utilizados en el atentado.

La Corte buscó corroborar la información con organismos internacionales y recién en septiembre de 2015 logró reunir toda la documentación. Un mes después ordenó la captura internacional de Suleiman.

Ambos pedidos de detención están a cargo de Interpol y no se concretaron. Sin eso no se puede indagar, procesar y juzgar a los acusados. Es la misma situación que ocurre con los iraníes acusados del atentado a la AMIA: sus detenciones están ordenadas pero Irán no los apresa.

Desde entonces están vigentes las órdenes de detención y una investigación abierta sobre Jaffar Saadat Ahmad Nia, un diplomático iraní sospechado de dar apoyo logístico en atentados. Ahmad Nia fue agregado civil de la embajada de Irán en Brasil y que estuvo en Argentina entre el 16 y el 18 de marzo de 1992 en Buenos Aires. Todos esos datos fueron aportados por información de inteligencia que no pudo ser corroborada por organismos internacionales para avanzar sobre su responsabilidad.

La causa que tiene la Corte cuenta con familiares de víctimas del atentado que actúan como querellantes y que son representados por los abogados Rita Jana e Ignacio Irurzun. Quien encabeza esa querella era Carlos Susevich, padre de Liliana, una de las personas que murió en el atentado. Susevich falleció en noviembre del año pasado. Ahora la querella deberá nombrar en la causa una persona que encabece el expediente.

La conmemoración

Bajo el lema “Y le contarás a tu hijo que al terrorismo lo vimos así de cerca”, la Embajada de Israel lanzará desde este lunes una fuerte campaña en la Argentina de concientización sobre lo que fue el atentado contra la sede diplomática israelí en Buenos Aires hace 27 años y cuyos responsables aún no fueron detenidos por la Justicia.

Con el testimonio de los sobrevivientes de ese atentado y con una exposición pública y abierta de escombros de lo que quedó del edificio de la Embajada de Israel, que estaba situada en Arroyo y Suipacha, que serán distribuidos en estaciones de subte y en el anexo del Congreso, el embajador Ilan Sztulman se pondrá al frente de esta fuerte campaña de concientización por el 27° aniversario del ataque.

Este lunes a las 14.50, la hora exacta en que la que ocurrió el atentado, se procederá al inicio del acto en la sede de la plaza seca donde estaba la embajada. Sonará una sirena, se colocarán ofrendas florales y el embajador Sztulman dirigirá unas palabras por el triste aniversario de ese ataque terrorista. También hablará el Ministro de Justicia, Germán Garavano, y Alberto Romano en representación de los familiares de las víctimas y sobrevivientes. Allí estarán presentes titulares de diversos Ministerios del gobierno nacional, referentes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y miembros de los poderes legislativo y judicial, así como del cuerpo diplomático acreditado en la República Argentina. El cierre del acto estará a cargo del cantante Alejandro Lerner, quien interpretará dos canciones.

Sin embargo, esta será apenas una muestra de la fuerte campaña de concientización que busca extender en todo el país la embajada de Israel a 27 años del ataque terrorista.

Según expresaron a Infobae los voceros de la Embajada de Israel en Buenos Aires, la campaña se dará en todos los ámbitos de la sociedad argentina y ante los diversos sectores políticos del país.

En paralelo a esto, el embajador Sztulman mantendrá encuentros con Sergio Massa, con los referentes de la CGT, los diputados de Cambiemos de la Comisión de Relaciones Exteriores y con referentes de diferentes bancadas.

Por otra parte, la idea es que los sobrevivientes de la bomba terrorista dialoguen con la gente en lugares en que se muestren los escombros de la Embajada atacada aquel 17 de marzo de 1992 donde murieron 22 personas y hubo 242 heridos.