Victoria, Entre Rios
Ver clima
Localidades
FM 90.3 AM 980
Interés General / 02-04-2018

Guerra de Malvinas: Juan Ramón Turano y su permanente recuerdo en el sentir victoriense…”no puedo irme de esta vida sin contarles que yo estuve con Juan Ramón cuando murió”

Este 2 de abril se conmemora un nuevo aniversario de aquel día  que conmocionó a los argentinos,  fecha que es causa y efecto de una guerra  donde centenares de jóvenes compatriotas perdieron sus vidas en combate.  Juan Ramón Turano, victoriense de nacimiento fue ex combatiente y siempre hubo alrededor de su paso por el sur mitos e historias que carecían de veracidad. Hilda Sosa periodista de LT39 NOTICIAS hablò con Josè Marìa Turano, hermano mayor de este victoriense que con sus jóvenes 18 años selló con su vida la historia argentina.


Familia Turano: Juan Hipólito Turano (padre), Juana Lalli (madre), José María Turano (hermano). Fabiana Turano (hermana) y Juan Ramón a la derecha con su perro.

La historia oficial es sabida, la Guerra de las Malvinas o Conflicto del Atlántico Sur fue un enfrentamiento bélico entre la Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y tuvo lugar en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, fecha del cese de hostilidades y rendición incondicional de las fuerzas argentinas.
Así fue como por aquellos días desde otro continente una Dama de Hierro invadió sin miramientos nuestro ser nacional,  llegando ese incontenible afán de destrucción  hasta las colinas entrerrianas,  arrebatando un alma que allí se encontraba, alma que durante 17 años caminó la Victoria de los años 70… su nombre Juan Ramón Turano.

Juan Ramón, una historia que llevó años develar

Su nacimiento fue en los albores de la primavera de 1965, un 29 de septiembre;  en su infancia escolar correteó por los pasillos del Colegio Nuestra Señora del Huerto y del Instituto John Fitzgerald Kennedy,  para despuntar luego el vicio de la adolescencia en la Escuela Técnica.

Era un gran aficionado a los fierros y la mecánica, pero un día cualquiera, charla familiar mediante, un tío le habló de la Armada y de sus maravillosos viajes por el mundo,  provocando en Juan una imperiosa necesidad de querer hacer lo mismo,  por lo que  decidió  inscribirse en la Escuela de Mecánica de la Armada.

Siendo así aquella charla familiar la que ahondó en sus sueños y definió el rumbo de su vida.
“Juan Ramón luchó mucho para entrar, le costó, incluso recuerdo cuando yo mismo lo llevaba a Concordia a rendir, para poder entrar a la Escuela de Mecánica de la Armada. En verdad fue una carrera sacrificada”,  expresó  su hermano mayor José María, en diálogo con LT39 NOTICIAS.

“Mi hermano era genial, muy querido por todo el mundo, compañero,  andador y emprendedor. Los otros días me encontré con su maestra de primer grado que me habló mucho de él y me dijo que lo recordaba inquieto y de buen corazón” destacó en su relato.

Si bien llegó a Suboficial,  la vida no le dio la oportunidad de saborear el triunfo del sueño alcanzado,  ya que al mes de su correspondiente ascenso  se desató el conflicto y cuando se encontraba una fría noche de abril de 1982 en Puerto Belgrano se acercó a su camarote el Jefe del buque, para notificarle que junto a la tripulación debían dirigirse a Islas Malvinas.

Cabe tener en cuenta que Juan Ramón se encontraba  en  Puerto Belgrano donde había dos fragatas, la Bahía Suceso y la Bahía Paraíso que eran buques que navegaban en los canales de la isla manejados por la tripulacion mercante,  no eran militares. Tales barcos tenían como misión el aprovisionamiento de todo tipo y medicamentos.

Nobleza obliga y Juan Ramón dijo presente en esa intempestiva parte de la historia argentina, hasta que un día sus padres recibieron la peor de las noticias.  Juan Ramón había partido sirviendo a la patria.

Pero si algo sobresale en esta historia,  son todas las versiones que a lo largo de tantos  años circularon sobre su deceso;  la familia durante más de tres décadas no pudo saber el momento y las condiciones de su fallecimiento ¿había sido en batalla? ¿o de otra manera?

“Hubo un momento en que dijimos basta,  ante tantas cosas que nos llegaban de distintos costados”, enfatizó José María.

Y la verdad llegó, el día menos pensado

Hace poco menos de dos años atrás  Fabiana,  hermana menor de Juan Ramón, abogada de profesión,  quien además trabajó durante algunos años ad honorem en el Centro de Ex Combatientes en Capital Federal,   se entera que era  insistentemente  buscada por un señor de nombre Alejandro Diego, ex combatiente, que decía tener que contar algo respecto de Juan.

El hoy Veterano de Guerra era  Alejandro Diego, oriundo de Capital Federal y actual Ingeniero Industrial; pero sobre todo y de corazón Ex Combatiente de la patria , que fue quien estuvo en el mismo momento en que Juan Ramón Turano partió definitivamente.
Aquél testigo vívido le contó con nostalgia, pero firme en sus convicciones y férreos recuerdos sobre aquella fría noche en la Bahía Fox,  donde pasada la medianoche y ataque naval mediante, sucedió lo más triste.

Pero aquel relato en primera persona, tan esperado por décadas arribó al seno familiar un sábado,  contenidos bajo el aire y la brisa de Antelo, donde los Turano-Lalli poseen una casa de fin de semana.

Así fue como aquél fin de semana,  asado mediante escucharon la veráz cronología de los hechos,  sanando recuerdos y opacando tristezas.

“Era una fría noche del 26 de mayo de 1982, pleno combate, en tierra, en Bahía de los Gansos, cuando Juan Ramón y Alejandro Diego, dos casi adolescentes argentinos que defendían la celeste y blanca escondidos en un pozo o cueva salieron con sus fusiles y con toda la furia a devolver esquirlas, ante un bombardeo voráz y avasallante de las fuerzas aéreas inglesas. Tal vez esa inconsciencia juvenil de Juan hizo que de repente esas luces y fogonazos de ataques pudieran con él y se cayera para siempre”.
Fue ese el relato necesario y definitivo, contado en familia por este actual ingeniero porteño que estuvo junto al hijo de Juana en sus últimos momentos.

Sin lugar a dudas fue movilizante para ellos;  por un lado para que la familia Turano pudiese cerrar una etapa crucial de su más intimo seno y por el otro,  para soltar al universo las palabras con que Alejandro Diego se presentó ante ellos,  “por favor yo necesito contarles algo, no puedo irme de esta vida sin contarles que yo estuve con Juan Ramón cuando murió”.

Aquella Avenida Libertador que recordarán por siempre

“Nunca me voy a olvidar una vez que fuimos con Papá, Mamá, mi hermana y yo a verlo a Buenos Aires, salió vestido con su traje y acercándose a nosotros se le voló el birrete por Avenida Libertador, frente a la Escuela de Mecánica de la Armada, esa fue la última vez que lo vimos a mi hermano”.

Luego historia conocida, pero sentida  y  asimilada con el amor de la aceptación;  sobre todo para que de aquí en más Juan José, Esteban, Emiliano y Camila puedan sellar en sus corazones a ese tío que no conocieron, pero que fue un héroe.

Carta fechada el 13 de abril de 1982, enviada por Juan Ramón Turano a su familia desde Islas Malvinas.

“Queridos padres les escribo para que tengan noticias mías y se queden  tranquilos,  el jueves 8 a la una de la mañana me bajaron de la cama y el Jefe del buque me dijo que tenía que ir a Malvinas con la tripulación  y uno de los timoneles del buque mercante glorioso Bahía Buen Suceso, eso de glorioso se lo puse yo… estoy en una pieza para cuatro personas, se come, nos tratan muy bien,  andamos vestidos de verde. Llegamos el domingo 12 a las seis de la tarde,  parece que vamos a estar un par de meses, el lunes desembarqué y fui a conocer la isla.

…hasta ahora no pasa nada, el problema es que andan sueltos unos franco tiradores pero no pasa nada solamente eso. Cuando venia de viaje de la base para acá en el buque escuchaba por la radio los conscriptos que prestaron servicio de Entre Ríos. Decile a José que no se haga problema que no pasa nada todavía  y que espero no encontrarlo acá,  porque lo voy a recagar a baile. Chau besos para todos,  un saludo a los vecinos escríbanme pronto, su hijito querido Juan Ramón”

 


Comentarios

No hay comentarios

Debes estar logueado para poder comentar.